miércoles, 24 de agosto de 2011

CACAO VS. TECNOLOGÍA

Siendo honesta, la tecnología y yo nunca fuimos amigas, desde que nos conocimos hemos tenido una relación amor-odio imposible, sí como esas relaciones que sabes que no te convienen o que sabes que te convienen pero eres tú la que no quieres, pues eso mismo me ha pasado durante toda la vida con baterías, teléfonos, ordenadores, portátiles, wi-fis, hasta con el TDT.
Seguro que estáis pensando que esto es una tontería, pero... es que un fallo informático te cambia el humor, te vuelve insegura, insatisfecha, y sobre todo te vuelve loca (¿entendéis ahora lo de las relaciones?).
El otro día estaba peleándome con ese Jazztel (hijo de Lucifer) el cual se desconecta y se conecta a su antojo (como ya sabéis quien) .Y cuando ya había asumido que no podía conectarme, que no podía, que tenía que hacer otra cosa porque no iba a poder acceder a mi e-mail….. de repente me sale una ventanita del google (vamos, como cuando has olvidado a un hombre y de pronto el capullo te manda un mensaje para preguntarte cómo te encuentras) tú, ilusionada vuelves a tus planes anteriores, a crearte tus castillos, a pensar que sí, que vas a poder mandar los e-mails que debes, revisar lo que necesitas, etc  y en cuantito te ve sonriendo el maldito ordenador , zas!!!  Sin conexión!!! Propia actitud masculina: “Te pongo la miel en los labios, y luego te la quito”.
La verdad, es que no me importa que penséis que soy inútil. Sí, lo soy. Muchas veces me encantaría tener un hombre en casa para poder aturdirle con los problemas tecnológicos, aunque mis hermanos son aun más inútiles que yo, de hecho mi hermano pequeño no sabe ni grabar en la agenda de su móvil porque es táctil.....hombres!!!
Amigas, esto es difícil, así que a partir de los venti-doce os aconsejo que no mireis lo apetecible de la carcasa del móvil, ni en sus aplicaciones (¿para qué quieres tener google/earth si en la España profunda no hay buena conexión de todas formas?), fijaos en lo básico que sea, en la tranquilidad del servicio, en lo sencillo y disfrutad de las cosas pequeñitas, como de una caña con tu amiga Isabel.
P.D: Podeis leer mi frustración entre líneas, me acaban de cobrar 100 euros, por arreglarme el portatil, y todavía no sé ni el porqué.......