Después de escuchar como 100 veces a Alaska y leer varios poemas de esos que te sientes tan identificada que te apetece tirarte por la ventana, he llegado a la determinación que es horrible tener mialgia diferida en el corazón.
Este fin de semana he estado montando a caballo y la experiencia ha sido genial, yo ya lo había hecho un par de veces antes, pero no recordaba lo doloroso que era el día después de la hazaña. Es un dolor que te impide hacer tu vida cotidiana,te impide sonreír, te condena a arrepentirte de haberlo hecho y a no disfrutar el día siguiente. Pasas todo el día lamentandote, horrible!!!!!!!! Además proyectas una idea innecesaria en los demás sobre tus flaquezas........pero bueno todo el mundo tiene que montar a caballo alguna vez en su vida.
Lo único que me queda claro es que como buena humana, olvidaré este dolor y en cuanto me recuperé volveré a saltar del coche para preguntar si puedo dar un paseo en Campanera o Faraona (nombres típicos en el mundo de la equitación) y lo que es más seguro es que recordaré la experiencia con una sonrisa en mis labios y una sensación de satisfacción aunque ahora lo vea todo negro. ¿Algun consejo para sobrellevar este calvario?
Disfruta del momento y no esperas nada de los demas, mira por ti y todo llegara...
ResponderEliminarAmiga, es lo que voy a hacer y sobretodo no espereis nada de los caballos, van a lo suyo,jajajaja sobretodo chopo chopo chopito
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